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Notas Eureka




LIDIA LIZBETH INVESTIGA CÓMO RECUPERAR LA COMUNICACIÓN ENTRE NEURONAS13-02-2026



LIDIA LIZBETH INVESTIGA CÓMO RECUPERAR LA COMUNICACIÓN ENTRE NEURONAS

En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2026, la experiencia de la científica oaxaqueña subraya la urgencia de fortalecer las vocaciones científicas, reducir la brecha de género en las áreas STEM y construir ecosistemas de ciencia, tecnología e innovación más inclusivos para mujeres y niñas, especialmente desde comunidades pequeñas

 

 

Culiacán, Sinaloa, 13 de febrero de 2026. El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2026, que se conmemora cada 11 de febrero, busca visibilizar a las mujeres que hoy están produciendo conocimiento y abriendo camino en las áreas científicas y tecnológicas, como Lidia Lizbeth Hernández Cubas.

 

Originaria de la comunidad indígena de San Andrés Chicahuaxtla, Oaxaca, y estudiante de la Universidad Autónoma de Sinaloa, su investigación se enfoca en desarrollar un biomaterial derivado del grafeno que permita recuperar la comunicación entre neuronas cuando el sistema nervioso sufre una lesión.

 

Más que una aplicación directa, su trabajo se sitúa en una fase crítica de la ciencia: el desarrollo del material. Es decir, cómo fabricar y optimizar un biomaterial con propiedades específicas para que pueda ser utilizado en estudios neurobiológicos.

 

Lidia Lizbeth Hernández Cubas cursa el último semestre del Doctorado de Biomedicina en la Universidad de Granada en España, en cotutela con la UAS y con el respaldo de la Coordinación General para el Fomento a la Investigación Científica e Innovación del Estado de Sinaloa, CONFÍE.

 

Cuando una lesión rompe la comunicación neuronal

El sistema nervioso funciona gracias a la comunicación constante entre neuronas a través de señales eléctricas y químicas. Cada movimiento, pensamiento o sensación depende de esa red de conexiones. Cuando ocurre una lesión por traumatismos, enfermedades o procesos degenerativos, esa comunicación se interrumpe.

“Cuando hay una lesión en el sistema nervioso, lo que pasa es que las células neuronales pierden su comunicación entre ellas”, explica Lidia. “Entonces, así se van muriendo”.

 

Este fenómeno es uno de los grandes retos de la neurociencia: entender qué ocurre cuando las neuronas dejan de comunicarse y cómo podrían restablecerse esas señales. La investigación de Lidia parte de ese problema biológico para plantear una solución desde la ciencia de materiales.

 

Desarrollar el biomaterial: el aporte central de la investigación

El grafeno es un nanomaterial formado por una sola capa de átomos de carbono, tan delgado que es aproximadamente 200,000 veces más delgado que un cabello humano.

 

Es conocido por ser flexible, resistente, transparente y altamente conductor de electricidad, por lo que suele asociarse con aplicaciones tecnológicas

 

“Comúnmente se relaciona el uso del grafeno en el área tecnológica; en los teléfonos inteligentes y en telecomunicaciones”, señala Lidia. “Ahí se aprovecha mucho su propiedad conductiva”.

 

Sin embargo, esas mismas características lo hacen atractivo para el estudio del sistema nervioso, donde la comunicación neuronal depende de impulsos eléctricos y químicos. El grafeno puede captar, registrar o facilitar bioseñales, lo que abre posibilidades para investigaciones neurobiológicas.

 

El problema es que los métodos convencionales para obtenerlo suelen ser costosos, complejos, poco amigables con el medio ambiente y difíciles de escalar.

 

Aquí es donde se concentra el trabajo de Lidia.

 

“Mi proyecto de investigación se enfoca en el desarrollo de un biomaterial derivado del grafeno para su aplicación en el área neurobiológica”, explica.

 

Su aportación no está únicamente en usar grafeno, sino en desarrollar y optimizar un método alternativo de síntesis, más eficiente y viable para aplicaciones biomédicas. Se trata del grafeno inducido por láser, conocido como Laser Induced Graphene (LIG).

 

“En mi trabajo desarrollamos toda la parte de fabricación y optimización de síntesis de este material que se llama grafeno inducido por láser”, detalla. “Prácticamente lo que se hace es incidir una luz láser sobre un material precursor”.

 

Este proceso transforma la estructura del material y le permite adquirir las propiedades del grafeno sin recurrir a los métodos tradicionales.

 

“Esto es muy interesante porque este material adquiere las propiedades del grafeno sin tener toda la complejidad en su proceso de fabricación”, observa.

 

Con ello, la investigación se sitúa claramente en el ámbito de investigación y desarrollo (I+D): cómo hacer posible un biomaterial con las propiedades necesarias para interactuar con sistemas biológicos complejos.

 

De la síntesis a la caracterización del material

Una vez obtenido el grafeno inducido por láser, el trabajo continúa con una etapa fundamental: la caracterización del material. Antes de cualquier aplicación biológica, es necesario conocer con precisión su comportamiento.

 

Se analizan sus propiedades físicas, su estructura, sus propiedades mecánicas y su mojabilidad, un aspecto clave cuando se piensa en contacto con tejidos vivos. Solo después de estas evaluaciones se realizan los ensayos biológicos, que permiten comprobar si el material es biocompatible.

“El material se diseñó pensando desde el inicio en su aplicación biomédica”, explica Lidia.

 

La técnica de fabricación permite ajustar parámetros del proceso para obtener un material que sea conductivo, pero que también pueda interactuar adecuadamente con entornos biológicos.

 

 

Por qué estas propiedades importan en neurociencia

En una lesión del sistema nervioso, la pérdida de comunicación neuronal tiene consecuencias graves. Por ello, se buscan materiales que puedan facilitar la transmisión de señales eléctricas.

 

“La mayoría de los materiales o no son flexibles o no son conductivos, específicamente para pensarlos en su aplicación neurobiológica”, explica Lidia. “Lo que se busca es implementar un material que sea conductivo y que ayude a que esta comunicación de la señal se recupere”.

 

El grafeno, y en este caso el grafeno inducido por láser, resulta relevante porque puede captar bioseñales y apoyar el estudio sobre cómo se comportan las neuronas en condiciones de lesión. Este enfoque ya ha sido explorado en investigaciones relacionadas con estimulación y registro neuronal, pero el aporte de Lidia está en hacer viable el material para ese tipo de aplicaciones.

 

Comprender cómo recuperar la comunicación entre neuronas no implica una solución clínica inmediata, pero sí sentar bases científicas para desarrollos futuros en el estudio y la rehabilitación del sistema nervioso.

 

Es decir, Lidia expande las fronteras de la biomedicina.

 

Quiénes hacen ciencia y por qué importa visibilizarlo

Este trabajo científico abre también una pregunta fuera del laboratorio: quiénes están construyendo este conocimiento.

 

STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) agrupa las áreas donde se desarrolla gran parte de la investigación de frontera. En América Latina, las mujeres representan alrededor del 45% del personal dedicado a la investigación científica, según datos de UNESCO. Sin embargo, su presencia disminuye notablemente en áreas como ingeniería y tecnología.

 

En México, aunque la participación femenina ha crecido, las mujeres siguen siendo minoría en muchas disciplinas STEM, especialmente en campos tecnológicos avanzados y cuando el origen es una comunidad pequeña o rural.

 

Lidia lo observa de primera mano.

 

“Me emociona mucho compartir mis resultados con otras mujeres jóvenes”, comenta, “pero también me llama la atención que somos pocas las que nos dedicamos a la investigación en el área STEM”.

 

Para ella, esta brecha no es solo un dato estadístico, sino una realidad cotidiana.

 

“Por eso encuentro necesario promover más esta área de la ciencia entre las mujeres”.

 

Ciencia que abre camino

Proveniente de una comunidad indígena, Lidia considera fundamental que el origen no sea un límite.

 

“Me encantaría que no se limitaran por su origen, por sus raíces”, afirma. “Sino al contrario, agarrar las fuerzas de ahí y buscar cómo poder hacer todo eso que les mueve”.

 

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2026 no solo conmemora trayectorias, sino que busca hacer visibles a las mujeres que hoy están produciendo conocimiento.

 

La investigación de Lidia Lizbeth Hernández Cubas forma parte de ese presente: una ciencia que trabaja en el desarrollo de materiales, que enfrenta problemas complejos del sistema nervioso y que, al mismo tiempo, amplía las posibilidades para que más mujeres y niñas se reconozcan como científicas.

LIDIA LIZBETH INVESTIGA CÓMO RECUPERAR LA COMUNICACIÓN ENTRE NEURONAS

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